
Las ostras del Delta del Ebro, principalmente la variedad rizada (Crassostrea gigas), son un manjar exclusivo cultivado en las bahías del Fangar y Alfacs (Tarragona) dentro del Parque Natural del Delta del Ebro.
Destacan por su gran tamaño, carne firme y un sabor intenso, yodado y marino, con matices vegetales.
CARACTERÍSTICAS Y ORIGEN VARIEDAD
Se cultiva principalmente la ostra rizada (Crassostrea gigas), a menudo denominada “ostróndel Delta” por su gran tamaño, llegando a alcanzar los 20 cm.
ZONA DE CULTIVO
Exclusivamente en las bahías del Fangar y Alfacs, donde la mezcla de agua dulce del río y salada del Mediterráneo, junto con el plancton abundante, crea condiciones ideales.
CALIDAD
Es una carne tersa, carnosa y de color blanco crema, con un sabor potente y yodado.
PRODUCCIÓN
Cultivadas en viveros (bateas), su producción se ha consolidado desde los años 70 como un producto gourmet, incluso exportado a Francia.
VALOR NUTRICIONAL Y CONSUMO NUTRIENTES
Son ricas en proteínas, vitaminas A, D, B y sales minerales.
CONSUMO
Se consumen principalmente crudas, pero también en ceviches o con vinagretas.
MEJOR ÉPOCA
Aunque disponibles todo el año, su calidad es excelente durante los meses fríos.
CONSERVACIÓN
Tienen buena capacidad de conservación fuera del agua, ideal para la compra online. El cultivo de estas ostras ha impulsado el turismo gastronómico en las Terres de l’Ebre, siendo un producto estrella de la zona.
A diferencia de otros tipos, la ostra del Delta del Ebro se caracteriza por el gran tamaño de su cáscara, que es además muy rugosa. Este gran tamaño exterior luego se corresponde con un calibre muy generoso en la carne.
Por otro lado, la forma del molusco es muy cóncava y presenta unos colores verdosos en el exterior y completamente nacarados en el interior.
Pero lo importante es su carne: tersa, carnosa y con un sabor muy marino, yodado y potente, se ha convertido en una de las opciones favoritas por los aficionados al marisco.
Si se compara con otros tipos de otras como la común, la portuguesa o la plegata, nuestro marisco autóctono destaca por:
Su gran tamaño: puede llegar a alcanzar los 20 centímetros.
Los matices vegetales que se pueden apreciar en lacata.
Se conserva mucho mejor fuera del agua, lo que la convierte en una opción perfecta.